
El viernes fue el día cero para uno de los muchachos que he tenido suerte de ... digamos acompañar en sus estudios de posgrado y como no hay plazo que no se cumpla, se realizó su examen de defensa de tesis y le fue bien, bastante bien después de algunos ensayos y mejoras a mediados de la semana. Y posteriormente, sin lugar a dudas con la emoción y el saber que se había terminado un ciclo de cinco años, pues tuve una regresión a mis olvidadas épocas de glotón y de bebedor (esa parte de hobbit que ha desaparecido) ... de manera que los tarros de cerveza obscura "Luna Llena" llenaron con alegría gran parte de la tarde y noche. Sin embargo, los efectos de tal regocijo los experimenté en toda su magnitud durante todo el sábado y parte del domingo con una terrible sensación de estar entre la luna llena y la tierra media. Y para no caer en los buenos deseos de dejar cualquier bebida a un lado, espero que al menos el recuerdo me sirva para calibrar mi resistencia durante cualquier futuro festejo.